Las infecciones hospitalarias adquiridas representan uno de los problemas más frecuentes y preocupantes en el ámbito sanitario. Como abogado especializado en negligencias médicas y responsabilidad profesional, he visto cómo muchos pacientes se sienten desamparados tras contraer una infección durante su estancia hospitalaria. No estás solo si te preguntas si puedes reclamar por una infección nosocomial que has sufrido o que ha afectado a un familiar.
Te prometo que en este artículo encontrarás información clara sobre tus derechos y las vías legales disponibles para reclamar cuando una infección hospitalaria ha complicado tu salud. Veremos paso a paso qué hacer, qué documentación necesitas y cómo enfrentar este proceso con las mayores garantías.
¿Qué son las infecciones nosocomiales y cuándo generan derecho a reclamación?
Las infecciones nosocomiales son aquellas que se adquieren durante la estancia en un centro sanitario y que no estaban presentes ni en periodo de incubación al momento del ingreso. En mi experiencia como abogado, he comprobado que no todas las infecciones hospitalarias generan automáticamente derecho a indemnización.
Para que exista posibilidad de reclamar por una infección adquirida en un hospital, debemos demostrar alguno de estos elementos:
- Incumplimiento de protocolos de asepsia
- Deficiencias en la esterilización del material quirúrgico
- Falta de medidas preventivas adecuadas
- Negligencia en el tratamiento posterior de la infección
Lo determinante es establecer el nexo causal entre la actuación sanitaria y la infección, algo que requiere un análisis profesional detallado de cada caso.
Procedimiento legal para reclamar por infecciones hospitalarias
Cuando un paciente considera que ha sufrido daños por una infección adquirida en un centro sanitario, existen diferentes vías para canalizar su reclamación:
Reclamación administrativa previa
Si la infección se produjo en un hospital público, el primer paso es presentar una reclamación administrativa ante el servicio de atención al paciente o el órgano competente de la administración sanitaria. Esta vía es gratuita y puede resolverse con una indemnización si se reconoce la responsabilidad.
Vía judicial civil o contencioso-administrativa
Cuando la reclamación administrativa no prospera o la infección se produjo en un centro privado, podemos acudir a los tribunales. La jurisdicción dependerá de si el centro es público (contencioso-administrativa) o privado (civil).
En ambos casos, será necesario aportar pruebas sólidas que demuestren la relación entre la atención recibida y la infección contraída.
Documentación necesaria para reclamar por una infección nosocomial
Para aumentar las probabilidades de éxito en una reclamación por infección hospitalaria, es fundamental reunir:
- Historia clínica completa
- Informes médicos que documenten la infección
- Cultivos microbiológicos que identifiquen el patógeno
- Informes periciales médicos
- Documentación sobre tratamientos adicionales necesarios
- Pruebas de los daños económicos y personales sufridos
La carga de la prueba es uno de los aspectos más complejos en estos procedimientos, por lo que siempre recomiendo contar con asesoramiento especializado desde el primer momento.
Plazos para interponer una reclamación por infección hospitalaria
Es crucial conocer los tiempos para ejercer tu derecho a reclamar por una infección adquirida durante la hospitalización:
- Sanidad pública: 1 año desde el alta médica o desde que se determinen las secuelas
- Sanidad privada: 5 años según el régimen general de responsabilidad contractual
Estos plazos son improrrogables, por lo que actuar con rapidez es fundamental para no perder el derecho a reclamar.
¿Qué indemnización puedo obtener por una infección hospitalaria?
La cuantía de la indemnización por infecciones nosocomiales varía según diversos factores:
- Gravedad de la infección y secuelas permanentes
- Días de hospitalización adicionales
- Tratamientos extra requeridos
- Pérdida de calidad de vida
- Incapacidad laboral temporal o permanente
- Daño moral
En mi experiencia, las indemnizaciones por infecciones hospitalarias graves pueden oscilar entre los 30.000€ y los 300.000€ en los casos más severos, especialmente cuando generan secuelas permanentes o requieren reintervenciones.
Preguntas frecuentes sobre reclamaciones por infecciones hospitalarias
¿Todas las infecciones adquiridas en hospitales son indemnizables?
No. Solo aquellas en las que se pueda demostrar que hubo algún tipo de negligencia o que eran evitables siguiendo los protocolos adecuados. Algunas infecciones pueden considerarse un riesgo inherente a ciertos procedimientos, siempre que se haya informado adecuadamente al paciente.
¿Quién responde por las infecciones nosocomiales?
Dependiendo del caso, pueden ser responsables el centro hospitalario, el servicio de salud correspondiente, los profesionales sanitarios implicados o las compañías aseguradoras. En ocasiones, puede existir una responsabilidad compartida.
¿Es necesario un abogado especializado para estas reclamaciones?
Aunque no es obligatorio, es altamente recomendable contar con un abogado especializado en derecho sanitario. Estas reclamaciones son complejas y requieren conocimientos específicos tanto médicos como legales para tener éxito.
Cómo afrontar una reclamación por infección hospitalaria con garantías
Si has sufrido una infección durante tu estancia hospitalaria y crees que podría haberse evitado, no dudes en buscar asesoramiento legal especializado. En mi despacho analizamos cada caso de forma individualizada, valorando las posibilidades reales de éxito antes de iniciar cualquier procedimiento.
Recuerda que reclamar por una infección hospitalaria no solo puede suponer una compensación económica justa por los daños sufridos, sino que también contribuye a mejorar la calidad asistencial y prevenir futuros casos similares. Tu reclamación puede ayudar a que otros pacientes no pasen por la misma situación.


